Desde el infierno

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En primer lugar tengo que reconocer que a mí el terror hace años que dejó de interesarme. Ni las películas, ni las series de televisión como la tan cacareada “American Horror Story”, ni los libros… Hasta que he leído “Desde el infierno” de Enrique Laso.

Laso me ha reconciliado con un género al que había tenido manía, mucha, por una razón que ni siquiera había pensado: se estaba haciendo siempre lo mismo. Sí, todas las películas que había visto en los últimos años, con profusión de ese espanto –por cutre, no por terrorífico– venido de Japón con The Ring, The Ring II, The Ring-ring-ring, o cómo demonios se llamen, habían provocado hastío en mí, rechazo a un género que recuerdo que me encantaba, que hacía que fuese disparado a la sección correspondiente cuando entraba en un videoclub o iba a una librería.

Menos mal que este “marketiniano y runner” madrileño, como él se define, se atrevió a volver a la esencia, a hacer de nuevo que estés angustiado, que te plantees si eso que ocurre en sus páginas te podría pasar a ti. Porqué ahí reside la grandeza de “Desde el infierno”: la historia de Carlos –que pierde a su mujer y su hija en un accidente y que intenta reconstruir cómo era su pequeña, a la que casi no conocía por su obsesión con el trabajo– nos podría suceder a cualquiera de los que hoy en día nos alejamos de la familia para volcarnos en temas realmente menos importantes. Pero ¿es real? La duda recorre todas sus páginas.

Los elementos clásicos están presentes en todo el libro, dándole un sabor de gran novela (y es maravillosamente breve o yo me enganché como un adicto a sus páginas porque se me pasó volando) y haciéndote estar en permanente tensión, en la angustia de acompañar a su protagonista que ya no distingue qué es verdad, a un viaje a la Oscuridad.

Entiendo perfectamente que Luis Endera haya elegido este texto para su ópera prima en el cine: resulta absolutamente rompedor y actual con lo clásico que aparenta ser. Si no lo hacía él, vendrían otros a mal llevarla a la gran pantalla y me consta que Endera ha hecho un trabajo excelente respetando esa opresiva atmósfera que tiene “Desde el infierno” en papel.

No quiero revelar más, tan sólo añadiré que Laso no hace concesiones a la felicidad de sus lectores. Avisados estáis.

A la venta en Amazon. Muy recomendable.

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Indies haciendo el indio

En primer lugar debo pedir disculpas por el espantoso juego de palabras del título de este post, pero no es mío (afortunadamente). Esta frase se la escuché a un autoproclamado gurú creativo a tenor de la proliferación de autores independientes. “Estos, los que van de indies y sólo hacen el indio con sus subproductos mal editados, no van a llegar a nada”.

Una frase muy motivadora, querido amigo al que no pienso citar porque cuando abrí este blog decidí sólo reseñar aquellos libros que me gustasen y hablar de lo que me apetecía y no me apetece decir su nombre.

Con todos mis respetos, pero este señor es un imbécil (Y que me perdonen los señores de verdad y los imbéciles) de los que siguen viviendo en el siglo XIX. Sí, es cierto que hay algunos libros autoeditados que adolecen de baja calidad en sus portadas, en su maquetación, pero ¿Quién es él para decidir que es lo bueno y que es lo malo? Mucha gente pensará que lo mío es una porquería, que lo suyo es mejor y que ellos escriben mejor que yo. No lo dudo, es más, estoy convencido de que hay dentro de cada ser humano un narrador esperando a salir. Y hoy es más fácil sacarlo a la luz.

Luego el público hará su criba. Afortunadamente a lo mejor no es el público de España el que elige a un autor “de esos que hacen el indio” y encuentra su público más allá del Atlántico. O a lo mejor triunfa a aquí y hay bofetadas porque fiche con esta u otra editorial. Vete tú a saber, pero no nunca lo sabremos si hay un filtro que impiden que grandes novelas, enormes películas, fabulosas canciones, tengan que pasar el filtro de una editorial “seria”.

Pero no, nosotros hacemos el indio. Me encanta la frase por las connotaciones positivas que encierra para alguien que, como yo, se dedica a escribir chorraditas de humor y que va encontrando poco a poco a sus lectores, a los que me debo.

¿Hizo el indio Bruno Nievas al colgar su primera novela gratis en Internet? ¿Hizo el indio Enrique Laso que ha llegado a ser el número 1 de ventas MUNDIAL autoeditándose? ¿Hace el indio Luis Endera al conseguir financiar mediante crowfunding su primer largometraje? Mire, individuo, si estos creadores hacen el indio, quiero estar en el mismo tipi que ellos.

Voy a seguir haciendo el indio… Que tengo una novela a medias.

Sigo escribiendo…